Patricia Piñar, siempre ha estado rodeada del ambiente cofrade desde su infancia en su barrio. Buscando llenarse de ese olor a incienso durante todo el año, encontró en la Caridad su mayor pasión dentro de su hermandad. A través de este valor, se propone ayudar a los demás, convirtiéndo cada mes en un reto para poner su granito de arena en ayudar a diferentes colectivos.
Desde Septiembre hasta Julio, cuando tienen el último reparto de Cáritas Parroquial se esfuerzan en sacar una sonrisa a un niño o a una persona mayor a través de su labor en la Caridad
Para ella, el año gira en torno a la Caridad y a la Semana Santa, donde dar y recibir amor es lo más importante. Todo bajo el amparo de Nuestra Virgen de los Dolores, quien enseña siempre el amor hacía el prójimo. La labor que realiza Patricia y su Hermandad es un ejemplo de generosidad y entrega a los demás, reflejando los valores fundamentales de la Semana Santa y la cofradía.